La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) informó que la tasa media de aranceles en Estados Unidos alcanzó el 19,5%, el nivel más alto desde 1933.

El organismo recordó que un pico similar solo se había registrado durante la Ley Smoot-Hawley (1930-1934), que desató represalias globales, colapso comercial y un auge del proteccionismo en plena Gran Depresión.

El repunte comenzó en enero, cuando el presidente Donald Trump juró su segundo mandato. Tras decretar en abril un arancel universal del 10% y tarifas recíprocas de hasta el 50% según el déficit comercial con cada país, la tasa efectiva escaló al 20%.

Aunque en mayo bajó al 15% por negociaciones bilaterales, en verano volvió a subir hasta el actual 19,5%, tras pactos con la Unión Europea, Japón e Indonesia. Acero y cobre fueron de los productos más afectados, con aumentos de hasta 50 puntos porcentuales.

La OCDE advirtió que el impacto pleno en la economía aún no se refleja, pues muchas empresas recurrieron a inventarios y márgenes para amortiguar el golpe inicial.

Sin embargo, prevén que hacia finales de año se traduzca en mayores costos de producción, inflación y estancamiento del crecimiento, afectando tanto a EE. UU. como a socios clave como Canadá y México. Expertos anticipan que el país enfrentará un crecimiento “mediocre” al menos hasta mediados de 2026