
El senador Gerardo Fernández Noroña rentó un avión privado modelo Socata TBM 850 para realizar una gira por Coahuila, con paradas en Torreón y Piedras Negras. La contratación del servicio se calculó en 2,000 dólares por hora, y considerando seis horas de vuelo más una noche de estancia, el costo aproximado fue de 14,000 dólares.
Noroña justificó la decisión alegando que contaba con poco tiempo para realizar los traslados entre los eventos programados. Afirmó también que el vuelo no fue costeado con fondos públicos, rechazando así acusaciones de uso indebido de recursos. Sin embargo, el episodio generó cuestionamientos, pues su partido Morena y el propio discurso del senador promueven la austeridad republicana como política pública.
La polémica revive el tema de la coherencia entre discursos y acciones de los funcionarios. Noroña desafió a los medios a comprobar irregularidades, mientras que sectores críticos señalan que actos como este afectan la credibilidad de quienes promueven medidas en contra de los privilegios públicos.
