Donald Trump anunció un alto el fuego entre Israel y Hamás tras un acuerdo alcanzado en Egipto que busca abrir paso a un proceso de paz duradero en la Franja de Gaza. El pacto contempla el intercambio de 48 rehenes israelíes por la liberación de aproximadamente 2,000 prisioneros palestinos, y entrará en vigor 24 horas después de que el gobierno israelí otorgue su aprobación formal. En ese momento, se prevé el inicio de la retirada gradual de tropas israelíes de zonas estratégicas y la apertura de corredores humanitarios para permitir la entrada de ayuda médica, alimentos y combustible.

Según fuentes diplomáticas, la liberación de los primeros rehenes podría comenzar durante el fin de semana, aunque persisten obstáculos logísticos y desacuerdos políticos que podrían retrasar la implementación total del acuerdo. Las autoridades egipcias y cataríes, que actuaron como mediadoras, han instado a ambas partes a mantener la calma y cumplir los compromisos establecidos.

En las calles de Gaza y de varias ciudades israelíes, la noticia ha sido recibida con una mezcla de esperanza y cautela. Mientras algunos celebran la posibilidad de un respiro tras meses de conflicto, otros temen que el frágil acuerdo pueda romperse si no se garantiza la seguridad mutua y el respeto a los términos del alto el fuego. La comunidad internacional, incluida la ONU y la Unión Europea, ha expresado su respaldo al pacto y ha subrayado la necesidad de aprovechar esta oportunidad para avanzar hacia un diálogo político que ponga fin definitivo a la violencia en la región.