
Las lluvias torrenciales que azotan varias regiones del país han dejado un saldo de 66 personas fallecidas y 75 desaparecidas, según reportes oficiales. Las entidades más golpeadas incluyen Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí, donde comunidades han sido inundadas, carreteras bloqueadas y comunidades aisladas por deslaves e inundaciones.
Las autoridades estatales y federales han desplegado estrategias de búsqueda, rescate y atención en las zonas más afectadas, al tiempo que trabajan en el censo de daños para determinar las necesidades prioritarias en vivienda, infraestructura y servicios básicos. En muchos casos, pobladores han perdido sus hogares, cultivos y caminos de acceso, lo que agrava la emergencia humanitaria.
Se están activando mecanismos de apoyo social y recursos de emergencia para asistir a las familias afectadas, con énfasis en garantizar seguridad, agua potable, alimentación y rehabilitación de vías de comunicación. La magnitud y persistencia del fenómeno subrayan la urgencia de fortalecer la respuesta institucional ante desastres naturales.
