Meta eliminó una página de Facebook dedicada a rastrear la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad de Chicago, argumentando que dicha actividad violaba las políticas de uso y seguridad de la plataforma. La cuenta, administrada por activistas proinmigrantes, publicaba en tiempo real reportes ciudadanos y ubicaciones de presuntos operativos migratorios en distintos puntos de la ciudad.

La decisión ha generado controversia entre organizaciones de derechos humanos y colectivos de defensa de migrantes, quienes acusaron a la empresa de censurar información pública y de limitar herramientas comunitarias que buscaban proteger a personas indocumentadas frente a detenciones arbitrarias.

Por su parte, Meta defendió su postura al señalar que la página podía poner en riesgo la seguridad de agentes y de terceros, además de fomentar posibles incidentes derivados de la difusión de datos sensibles. La compañía reiteró su compromiso con el cumplimiento de las normas internas y con la protección tanto de los usuarios como de las autoridades involucradas.

El caso reabre el debate sobre los límites de la libertad de expresión en las plataformas digitales y la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la gestión de contenidos relacionados con temas de seguridad pública y derechos humanos.