La planta de Volkswagen en Puebla informó que realizará la baja de 1,093 trabajadores como parte de una reestructuración global motivada por la crisis económica mundial y los aranceles impuestos por Estados Unidos.

El sindicato SITAVW confirmó que los despidos serán escalonados en los próximos años, y también se prevén paros técnicos en la producción de modelos como Jetta y Tiguan debido a la falta de suministros. La compañía busca adaptarse a la transición hacia la electromovilidad y mantener su competitividad en el mercado automotriz.