El municipio de Chignahuapan celebró con éxito una nueva edición del Festival de la Luz y la Vida, uno de los eventos culturales más representativos del Día de Muertos en Puebla. La ceremonia reunió a miles de visitantes que disfrutaron de un espectáculo lleno de color, música y tradición.

El gobernador Sergio Salomón Armenta asistió al evento, destacando la importancia de preservar las raíces culturales del estado. El recorrido con antorchas, la representación escénica y la iluminación sobre la laguna fueron los momentos más emblemáticos de la noche, que atrajo tanto a locales como a turistas nacionales e internacionales.

El festival refuerza el sentido de identidad y orgullo entre los habitantes de Chignahuapan, quienes participan activamente en su organización. Las actividades incluyen danzas, exposiciones y ofrendas que buscan mantener viva la conexión entre la vida y la muerte, elemento esencial de la cosmovisión mexicana.

Además de su valor simbólico, el evento impulsa el turismo regional y la economía local. Hoteles, restaurantes y comercios registraron una alta demanda, consolidando al festival como un atractivo que posiciona a Puebla como referente en la celebración de las tradiciones de Día de Muertos.