La Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló que hasta 256 millones de pesos se esfumaron por pagos inflados durante el último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Los reportes señalan posibles irregularidades en contratos y servicios otorgados por diversas dependencias federales, lo que ha encendido las alarmas sobre el manejo del gasto público en el cierre del sexenio.

De acuerdo con el informe de la Cuenta Pública 2024, la ASF detectó inconsistencias en obras, adquisiciones y prestación de servicios que podrían derivar en sanciones administrativas o en la recuperación de recursos públicos. La Auditoría solicitará aclaraciones formales a las instituciones involucradas, con el fin de determinar responsabilidades y garantizar el uso correcto del presupuesto federal.

Estas observaciones, que forman parte de la última revisión integral del actual gobierno, ponen de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas dentro de la administración pública. Expertos en materia fiscal consideran que los resultados de esta auditoría serán clave para evaluar la gestión financiera del sexenio y el legado en materia de control presupuestal.