El paro estudiantil en el Instituto Tecnológico de Tehuacán cumplió 21 días sin que se hayan alcanzado acuerdos entre los alumnos y las autoridades educativas. Los estudiantes mantienen cerradas las instalaciones como medida de presión para exigir mejores condiciones académicas, transparencia en la gestión administrativa y la destitución de directivos señalados por presuntas irregularidades en el manejo de recursos y procesos internos.

A lo largo de las últimas semanas se han llevado a cabo diversas mesas de diálogo, aunque los avances han sido limitados. La comunidad estudiantil insiste en que el movimiento se mantendrá activo hasta obtener soluciones concretas, mientras que las autoridades aseguran estar buscando mecanismos para atender las demandas sin afectar el calendario escolar.

El paro ha provocado la suspensión total de clases y actividades académicas, generando preocupación entre los docentes y alumnos por el posible retraso del semestre. Padres de familia y organizaciones locales han manifestado su respaldo a los jóvenes, al considerar que sus peticiones responden a una legítima búsqueda de mejoras en la calidad educativa y en la rendición de cuentas.