Un hallazgo paleontológico de gran relevancia sorprendió a los habitantes de Acatzingo, Puebla, tras el descubrimiento del fósil de un gliptodonte, un mamífero prehistórico que habitó la región hace más de 12 mil años. El ejemplar, de gran tamaño y con un caparazón similar al de un armadillo gigante, fue localizado en terrenos de la comunidad de San Sebastián Villanueva durante trabajos agrícolas.

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) acudieron al sitio para iniciar las labores de rescate, conservación y análisis del fósil, considerado uno de los descubrimientos más importantes registrados en la zona en las últimas décadas. Los investigadores explicaron que el gliptodonte pertenece a una especie que vivió durante el Pleistoceno, periodo caracterizado por una gran diversidad de megafauna en el territorio mexicano.

El equipo del INAH señaló que este hallazgo podría aportar información clave sobre las condiciones ambientales y la fauna que habitó el Valle de Tepeaca, así como sobre los posibles patrones de migración y extinción de estas especies. Autoridades municipales expresaron su interés en preservar el sitio y promover su valor científico y cultural, con la posibilidad de exhibir el fósil en un futuro espacio museográfico local.