António Guterres califica de “fracaso moral y negligencia mortal” la incapacidad para limitar el aumento de temperatura a 1.5 °C

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró este jueves que el mundo ha “fracasado” en el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 °C respecto a la era preindustrial, durante su intervención en la cumbre de líderes previa a la COP30 en Belém, Brasil.

En su discurso atribuyó este fracaso a “décadas de retraso y negación”, lo que impidió cumplir con el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París. “Esto es un fracaso moral y una negligencia mortal”, afirmó, señalando que, aún es posible minimizar los daños si se aceleran acciones concretas, como la eliminación gradual de los combustibles fósiles.

Respecto a los avances reportados, el secretario general reconoció que los nuevos planes climáticos presentados por los países representan un progreso, pero subrayó que “aún están muy por debajo de lo necesario”. Mientras tanto, la crisis climática se acelera: las emisiones de gases contaminantes alcanzaron un nuevo máximo en 2024, con un aumento del 2.3 % respecto al año anterior, y según datos de la Organización Meteorológica Mundial, continúan creciendo en 2025.

Advirtió que, por cada año en que la temperatura supere ese umbral, las economías sufrirán un duro golpe y se profundizarán las desigualdades, afectando con mayor severidad a los países en desarrollo, que son los que menos han contribuido a generar esta crisis.

Guterres concluyó enfatizando que el límite de 1.5 °C no es una meta simbólica, sino una “línea roja para la humanidad”, e instó a actuar de inmediato y a gran escala para hacer que la crisis climática sea lo más “baja, breve y segura posible”