
El primer mexicano en ganar oro olímpico en taekwondo ahora dedica su vida a formar nuevas generaciones de atletas en Puebla
Hace más de tres décadas, un joven de 20 años escribió una de las páginas más gloriosas del deporte mexicano: Williams de Jesús Córdova Santamaría se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, convirtiéndose en el primer mexicano en lograrlo en taekwondo.
Pero su historia de éxito no terminó en el podio. Hoy, el llamado “Halcón Olímpico” ha cambiado el tatami competitivo por la formación de nuevas generaciones, dedicando su vida a impulsar el talento poblano.

De campeón olímpico a mentor comprometido
Con un palmarés que incluye la Copa del Mundo, el Campeonato Panamericano de 1994 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Williams podría vivir de sus glorias pasadas. Sin embargo, su mirada está puesta en el futuro:
“Para mí es muy importante el legado que pueda dejar como medallista olímpico”, afirma con la serenidad que dan los años y los triunfos.
Desde su rol como coach en la Universidad Interamericana de Puebla, Williams impulsa un proyecto que busca detectar, formar y retener talento local. Para él, apoyar a las nuevas generaciones no es solo una tarea deportiva, sino una responsabilidad personal.
“Muchas veces he visto talento poblano que abandona antes de intentarlo. Yo creo en Puebla, creo en los poblanos y siempre voy a dar todo para alcanzar los sueños”, comparte.
Formando campeones dentro y fuera del tatami
Su llegada a la Interamericana marcó el inicio de una nueva misión: transformar su experiencia en herramienta educativa. El medallista sabe que muchos jóvenes enfrentan la difícil disyuntiva entre estudiar o dedicarse al deporte.
“Quiero decirle a todos los jóvenes estudiantes y futuros profesionistas que a través del deporte también se pueden alcanzar los sueños profesionales”, menciona.
Por eso, su labor se centra en abrir espacios que permitan a los jóvenes desarrollarse tanto académica como deportivamente, promoviendo un modelo integral que forme atletas y profesionistas.
Los resultados hablan por sí solos: recientemente logró una cosecha histórica de nueve preseas para la Universidad Interamericana durante el Campeonato Nacional de la CONADEIP.
El dato:
Los primeros entrenamientos de Williams como deportista fueron en Tabasco, trasladándose posteriormente a Puebla para continuar sus estudios y preparación en la Universidad Interamericana.
Hoy, su mayor meta no es subir al podio, sino ver a sus alumnos triunfar académica, deportiva y personalmente. Porque para Williams de Jesús Córdova, el verdadero objetivo es formar campeones de la vida.
“Voy a continuar el trabajo porque es mi pasión, apoyar a los poblanos, apoyar a los deportistas, apoyar a las personas que deseen el triunfo en su vida”, asegura.
El legado del “Halcón Olímpico” sigue más vivo que nunca, ahora en cada joven que descubre su potencial a través del taekwondo.
