Una ONG internacional denunció que 25 países suministraron petróleo a Israel durante su ofensiva en Gaza, señalando que esta acción podría constituir una posible complicidad en crímenes contra la humanidad. Entre los principales proveedores se encuentran Azerbaiyán, Kazajistán, Rusia, Grecia y Estados Unidos, este último incluso proporcionando combustible militar para aviones. Según el informe, presentado durante la COP30 en Brasil, se documentaron 323 envíos de crudo, sumando más de 21 millones de toneladas entre noviembre de 2023 y octubre de 2025.

La ofensiva israelí comenzó tras un ataque de Hamas y ha dejado más de 69 mil palestinos muertos, en su mayoría civiles. Organismos internacionales, incluyendo la ONU y la Corte Internacional de Justicia, han declarado ilegales las acciones de Israel, calificándolas de genocidio. Expertos advierten que la asistencia de estos países podría interpretarse como complicidad directa, subrayando la necesidad de rendición de cuentas, sanciones internacionales y el cese de ayuda que alimenta la violencia.

El informe también enfatiza la importancia de reestructurar las cadenas de suministro energético y militar para que no contribuyan a conflictos armados, y plantea la necesidad de un control internacional más riguroso sobre el comercio de recursos estratégicos que puedan ser usados en violaciones de derechos humanos.