
El gobierno venezolano señaló que Estados Unidos estaría buscando recuperar influencia política y económica en América Latina mediante acciones destinadas a asegurar el acceso a recursos estratégicos de la región. Según esta postura, el objetivo sería retomar la posición predominante que históricamente ejerció Washington en distintos países del continente.
Las declaraciones indican que los recursos que generan mayor interés incluyen petróleo, gas, cobre, litio, aguas profundas y minerales considerados esenciales para la industria tecnológica. Desde Caracas se plantea que la competencia global por estos elementos ha incrementado la presión geopolítica en América Latina, particularmente en naciones donde estos bienes son abundantes.
Se advierte que esta dinámica tendría también una dimensión militar y diplomática, orientada a frenar los avances de otras potencias que han incrementado su presencia en la región en los últimos años. Se menciona que la cooperación económica con países asiáticos y euroasiáticos ha generado tensiones en el escenario internacional y una reorganización de alianzas.
El gobierno venezolano sostiene que los países latinoamericanos deben reforzar su soberanía y proteger sus recursos frente a posibles presiones externas. Señala que la región atraviesa un momento decisivo en el que se definen nuevas configuraciones de poder, por lo que considera necesario fortalecer esquemas de integración y cooperación entre naciones del continente.
