El secretario de Defensa británico afirmó que se han determinado las unidades a desplegar y la ubicación de sus cuarteles, en el marco de una coalición internacional

El gobierno del Reino Unido ha completado la planificación para el posible envío de tropas a Ucrania como parte de una coalición internacional, que se concretaría una vez establecido un alto al fuego en el conflicto con Rusia. El secretario de Defensa británico, John Healey, confirmó que las autoridades militares han determinado qué unidades desplegarían y dónde se ubicarían sus cuarteles.

De acuerdo con información de Bloomberg, el plan incluiría el entrenamiento de fuerzas ucranianas y operaciones de patrullaje aéreo, así como negociaciones con Turquía, Rumania y Bulgaria para operaciones de desminado y seguridad marítima en el Mar Negro.

“Healey señaló que se han realizado reconocimientos previos en territorio ucraniano para definir los detalles del despliegue. “Estos planes significan que cuando haya paz, estaremos preparados”, afirmó el funcionario, detallando que la iniciativa contempla el despliegue de “tropas británicas en Ucrania para garantizar esa paz a largo plazo”.

El proyecto, liderado conjuntamente por Reino Unido y Francia, contaría con una inversión inicial superior a las 100 millones de libras esterlinas (aproximadamente 130 millones de dólares) por parte del gobierno británico. Los planes se coordinarían con los demás miembros de la coalición y se ajustarían según los términos de cualquier eventual acuerdo de paz.

Contexto diplomático

Estos desarrollos se producen mientras continúan las discusiones diplomáticas sobre la resolución del conflicto. Previamente, una delegación estadounidense se reunió en Kiev con funcionarios ucranianos para presentar una propuesta de Washington, cuyos detalles fueron divulgados por el portal Axios.

Por su parte, Moscú ha mantenido una postura firme en contra de cualquier despliegue militar occidental en Ucrania. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Rusia no aceptará la presencia de tropas de países de la OTAN “bajo ninguna condición”, calificando dicha presencia como una amenaza similar a la expansión de la alianza atlántica.

Funcionarios ucranianos y europeos han manifestado no haber participado en la elaboración del plan estadounidense, mientras que diplomáticos europeos han expresado escepticismo respecto a cualquier posible acuerdo de paz en el corto plazo.