Organizaciones de campesinos y transportistas anunciaron un paro nacional acompañado de bloqueos carreteros para exigir atención a diversas demandas relacionadas con seguridad, regulación y apoyos al campo. Los representantes señalaron que la movilización se realizará en distintos puntos del país, con afectaciones previstas en carreteras, aduanas y rutas de transporte. El objetivo, afirmaron, es hacer visible la inconformidad ante la falta de respuesta a sus solicitudes.

Entre los principales reclamos se encuentran condiciones más favorables para la producción agrícola, reformas en materia de agua, mayor seguridad para el transporte de carga y revisión de marcos regulatorios que consideran desventajosos. Las organizaciones expresaron que la presión social es necesaria ante la ausencia de acuerdos satisfactorios con autoridades federales.

Se prevé la participación de agrupaciones de distintos estados, lo que podría derivar en bloqueos significativos en rutas estratégicas. Las autoridades han exhortado a los actores involucrados a mantener el diálogo y han advertido sobre afectaciones a la movilidad y a las actividades comerciales. Sin embargo, los organizadores sostienen que mantendrán las protestas hasta obtener una respuesta formal.

Los convocantes informaron que, de no registrarse avances, las movilizaciones podrían prolongarse o intensificarse en días posteriores. Aseguran que su objetivo no es generar confrontación, sino asegurar que sus demandas sean atendidas. La expectativa se centra en si el paro será suficiente para abrir una mesa de negociación que derive en compromisos concretos.