
Un grupo de especialistas logró identificar la célula que origina el sarcoma de Ewing, un tumor pediátrico caracterizado por su agresividad. Este descubrimiento representa un avance significativo para la comprensión de la biología de este tipo de cáncer y permite avanzar hacia estrategias más específicas de detección y tratamiento. El hallazgo resuelve una de las principales interrogantes sobre el desarrollo temprano de la enfermedad.
La investigación determinó que el origen se encuentra en una célula madre embrionaria mesenquimal con capacidad de transformarse bajo condiciones genéticas particulares. Esta célula, al interactuar con un oncogén específico, inicia un proceso de alteración que puede conducir a la formación del tumor. La identificación del punto de inicio es crucial para el diseño de nuevas terapias.
Para validar la hipótesis, especialistas desarrollaron modelos experimentales que reproducen los mecanismos de transformación celular observados en pacientes. Al analizar su comportamiento, se comprobó que las células modificadas generaban tumores con características similares a las del sarcoma de Ewing. Este resultado respaldó la conclusión de que la célula embrionaria mesenquimal es la fuente de origen.
El avance abre nuevas oportunidades para diseñar tratamientos dirigidos que actúen desde el origen celular del cáncer. Con ello, se busca disminuir los efectos secundarios y mejorar la precisión de las terapias actuales. Además, el hallazgo plantea nuevas preguntas sobre los factores que desencadenan la transformación celular, lo que permitirá orientar futuras investigaciones hacia medidas de prevención y detección temprana.
