
Una ciudad estadounidense comenzó a utilizar drones equipados con desfibriladores automáticos para responder con mayor rapidez a emergencias cardiacas. La medida busca complementar los servicios de emergencia tradicionales, reduciendo el tiempo de respuesta en áreas donde la llegada de paramédicos puede tardar varios minutos.
Los drones son operados por personal especializado y siguen rutas previamente establecidas para garantizar la entrega segura del equipo. El objetivo es mejorar la supervivencia de pacientes durante los primeros minutos críticos posteriores a un paro cardiaco.
Expertos en salud pública señalaron que la tecnología tiene el potencial de salvar vidas y que su implementación debe ir acompañada de capacitación comunitaria para el uso adecuado de los desfibriladores al recibirlos.
Las autoridades indicaron que se evaluarán los resultados del proyecto piloto, incluyendo tiempos de vuelo y efectividad en la atención. Dependiendo de los resultados, se considerará su expansión para integrarlo de manera permanente en los sistemas de respuesta a emergencias de la ciudad.
