
El Primer Encuentro de Mujeres Universitarias se llevó a cabo con el propósito de generar un espacio de reflexión, diálogo y participación en torno al papel de las mujeres en la vida académica. La iniciativa, organizada por la Red de Mujeres Universitarias y la Rectoría, reunió a especialistas, académicas y estudiantes para abordar temas relacionados con la igualdad, la educación digital y la construcción de entornos más seguros. La rectora destacó que este tipo de encuentros permite fortalecer la visión colectiva y reconocer los desafíos que enfrentan las mujeres en ámbitos universitarios.
Durante el encuentro, Olimpia Coral Melo, activista reconocida internacionalmente y una de las cien personas más influyentes del mundo según una publicación global, expuso la problemática de la violencia digital y la necesidad de una educación que contemple aspectos tecnológicos y jurídicos. Señaló que los entornos digitales reproducen desigualdades y que es indispensable establecer políticas claras sobre el uso responsable de las plataformas, así como promover una formación que prepare a las y los jóvenes para enfrentar los riesgos asociados a estos espacios.
La activista compartió su experiencia personal y explicó que, tras enfrentar violencia digital, inició un proceso de varios años que culminó en la creación de la legislación conocida como Ley Olimpia. Esta normativa reconoce y sanciona la difusión no consentida de contenido íntimo y ha sido considerada un avance significativo para la protección de la autonomía y la privacidad. En su intervención, enfatizó la importancia de comprender que las agresiones digitales tienen efectos directos en la vida cotidiana y que deben ser atendidas desde las instituciones educativas.
Como parte del programa, también se realizó una conferencia virtual sobre el papel de las mujeres en la educación superior, impartida por rectoras de instituciones públicas. Las ponentes abordaron la baja representación de mujeres en áreas científicas y tecnológicas, la falta de reconocimiento en la generación de conocimiento y los desafíos de liderazgo en espacios académicos. Coincidieron en que las universidades deben fortalecer políticas para promover la igualdad, eliminar estereotipos y garantizar la participación plena de las mujeres como agentes de cambio dentro de la comunidad universitaria.
