El Papamóvil fue transformado en una clínica itinerante destinada a brindar atención médica a niñas y niños de Gaza, en medio de la grave crisis humanitaria que enfrenta la región. El vehículo, que anteriormente se utilizaba en giras papales, fue equipado con instrumental básico de salud, medicamentos esenciales y un espacio adaptado para consultas rápidas. Su función será recorrer diversas zonas afectadas por el conflicto para ofrecer primeros auxilios, atención pediátrica primaria y apoyo inmediato a menores que, debido a la destrucción de infraestructura sanitaria, no pueden acceder a un hospital.

Organismos humanitarios señalaron que esta iniciativa representa una alternativa de emergencia para acercar servicios médicos a comunidades con movilidad limitada y condiciones de alto riesgo. La clínica móvil operará en áreas donde los centros de salud han quedado dañados, saturados o prácticamente inaccesibles debido a la situación de violencia. Voluntarios y personal médico capacitado trabajarán a bordo del vehículo para realizar evaluaciones, estabilizar a pacientes y orientar a las familias sobre cómo manejar problemas de salud comunes en escenarios de guerra, como infecciones respiratorias, desnutrición o heridas no atendidas.

Además, las organizaciones participantes subrayaron que el uso simbólico del Papamóvil pretende enviar un mensaje de solidaridad y esperanza, al convertir un ícono de cercanía y acompañamiento en un recurso humanitario. Aunque se trata de una respuesta provisional, esperan que contribuya a aliviar parte de las necesidades más urgentes de la población infantil, que se mantiene entre los grupos más vulnerables del conflicto. La iniciativa también busca visibilizar la urgencia de una intervención internacional más amplia que permita restablecer la atención médica de manera estable y segura.