En un movimiento que redefine la batalla por el dominio del entretenimiento global, Paramount Global ha lanzado una oferta pública de adquisición hostil valorada en 108,400 millones de dólares por Warner Bros. Discovery (WBD), superando la oferta ganadora que Netflix había realizado apenas días antes.

Esta jugada agresiva busca anular el acuerdo anunciado el viernes pasado, donde Netflix se aseguró la compra de los estudios de cine, televisión y activos de streaming de Warner por un valor patrimonial de 72,000 millones de dólares. La oferta de Paramount representa un desafío directo al creciente poder de Netflix y tiene como objetivo fusionar dos estudios legendarios para crear una superpotencia mediática competitiva.

Detalles de la oferta hostil

La propuesta de Paramount se estructura de la siguiente manera:

  • Valor total de la oferta: 108,400 millones de dólares.
  • Valor empresarial: 82,700 millones de dólares, incluyendo la deuda asumida.
  • Precio por acción: Paramount ofrece 30 dólares por acción de WBD, superando los casi 28 dólares por acción ofrecidos por Netflix por los activos específicos.
  • Cláusula de compensación: La oferta incluye una provisión de 5,800 millones de dólares para cubrir la penalización por rescisión que WBD debería pagar a Netflix si rompe el acuerdo previo.

Paramount acompañó la oferta con una carta dirigida a la junta directiva de Warner Bros. Discovery, en la que cuestiona el proceso de venta y alega que la empresa abandonó una licitación justa al predeterminar a Netflix como ganador. La carta cita informes internos que sugerían que la dirección de WBD calificaba el acuerdo con Netflix como una “jugada segura”, mientras que habría hablado negativamente de las propuestas anteriores de Paramount.

Contexto competitivo y escrutinio regulatorio

Esta oferta representa el último y más audaz capítulo en los intentos de Paramount, iniciados en septiembre, por consolidarse y enfrentar a gigantes como Netflix, Disney y los actores tecnológicos. La adquisición de WBD le proporcionaría a Paramount un catálogo masivo de propiedad intelectual (incluyendo franquicias como Harry Potter, DC Comics y El Señor de los Anillos), los canales de cable de HBO y la plataforma de streaming Max.

Sin embargo, una fusión de esta magnitud entre dos de los cinco principales estudios de Hollywood se enfrentará a un intenso escrutinio antimonopolio por parte de reguladores federales en Estados Unidos, quienes evaluarán su impacto en la competencia en los mercados de producción de contenido, distribución cinematográfica y streaming.

La pelota queda ahora en el tejado de Warner Bros. Discovery, que debe decidir entre honrar el acuerdo “seguro” con Netflix o aceptar la oferta mucho mayor, pero regulatoramente compleja y hostil, de Paramount, un camino que seguramente desencadenaría una batalla legal y prolongaría la incertidumbre sobre el futuro de uno de los archivos de entretenimiento más valiosos del mundo.