El gobierno de Estados Unidos, a través de CBP, propuso recientemente que los viajeros que ingresen bajo el programa de exención de visa (visa-free) deban entregar su historial de redes sociales correspondiente a los últimos cinco años como parte de la solicitud de autorización electrónica de viaje. Esta medida implica también la entrega de otros datos personales, como registros de correos y teléfonos, y posiblemente información adicional de contacto y antecedentes. La iniciativa representaría un cambio significativo en los requisitos para turistas de países que hasta ahora ingresaban más fácilmente.

La propuesta se enmarca en una estrategia de seguridad nacional que busca ampliar las herramientas de revisión previa al ingreso al país. Las autoridades argumentan que la recopilación de datos sociales permitiría evaluar riesgos y detectar posibles amenazas antes del arribo del visitante. Para ello, planean integrar la solicitud de redes sociales como un dato obligatorio dentro del sistema de exención de visa, lo que implicaría un escrutinio más profundo que el actual.

Para los viajeros internacionales este cambio podría traducirse en un nuevo nivel de exigencia burocrática y una reducción en la privacidad. Muchos turistas que optaban por visitar EE. UU. sin visa deberían preparar y entregar información detallada de su actividad en redes, generando inquietud sobre cómo se usará esa información y si afectará su admisión. Además, se espera que la medida genere debate sobre derechos digitales y libertades individuales.

La propuesta aún está en etapa de revisión y se abrió un periodo de comentarios públicos antes de su implementación definitiva. Si se aprueba, entraría en vigor en los próximos meses, modificando los requisitos para acceder como turista bajo exención de visa. Mientras tanto, la comunidad internacional y organizaciones de derechos civiles observan con atención cómo evolucionará esta política y sus implicaciones para quienes planean viajar a Estados Unidos.