El Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) de Puebla tiene bajo su resguardo a 44 bebés que fueron abandonados en distintos puntos de la entidad entre enero de 2020 y noviembre de 2025. De estos menores, 28 son niñas y 16 son niños, quienes fueron localizados en condiciones de vulnerabilidad en baños públicos, calles, basureros, barrancas y otros espacios.

De acuerdo con información proporcionada por el propio organismo a través de una solicitud de transparencia, solo seis de estos menores han sido adoptados en el periodo referido. Los 38 restantes continúan bajo la protección del SEDIF, a la espera de que se defina su situación jurídica y familiar. Cabe destacar que esta cifra no incluye a los casos de recién nacidos que fueron hallados sin vida.

El abandono de bebés está tipificado como delito en el Código Penal del estado, con penas que van de uno a seis años de prisión, además de multas económicas y, en algunos casos, la pérdida de la patria potestad. Las sanciones varían según las circunstancias del abandono y si existía o no la obligación legal de cuidar al menor.

Expertos en desarrollo infantil, como el maestro en Enfermería Desiderio Hernández de la Cruz de la UPAEP, han señalado que el abandono durante los primeros meses de vida tiene repercusiones físicas y psicológicas significativas. Una de las más críticas es la interrupción forzosa de la lactancia materna, lo que afecta el desarrollo sensorial y cognitivo del bebé, además de disminuir sus defensas contra enfermedades comunes en la infancia.

El fenómeno del abandono de recién nacidos es considerado multifactorial, asociado a contextos de pobreza, violencia, embarazos no deseados o falta de apoyo social. Las autoridades recomiendan a la población conocer y hacer uso de los mecanismos legales de protección, como la entrega segura y anónima de menores prevista en la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para evitar situaciones de riesgo y garantizar el bienestar de los recién nacidos.