
Habitantes de San José Chiapa, Puebla, junto con defensores del agua y el territorio, manifestaron su rechazo al Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar que el gobierno federal planea construir en el municipio, al advertir que podría implicar un daño ambiental para la región.
¿De qué trata el proyecto?
El gobierno de México formalizó el pasado 2 de marzo, a través de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, la creación del Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar en San José Chiapa. El complejo abarca una superficie de 40.4 hectáreas distribuidas en tres polígonos propiedad del gobierno del estado de Puebla.
El proyecto busca impulsar la gestión eficiente de residuos y la optimización de recursos, otorgando beneficios fiscales a las empresas que se instalen en la zona para actividades de reciclaje, reutilización de materiales y aprovechamiento energético de desechos.
Las preocupaciones de los habitantes
Pobladores de San José Chiapa, Rafael Lara Grajales y Nopalucan de la Granja realizaron una reunión ciudadana el pasado 8 de marzo para analizar el proyecto y expresar su preocupación por la posible instalación de infraestructura relacionada con el manejo de residuos en la zona.
Los asistentes señalaron que el movimiento no se opone al reciclaje ni a los modelos de economía circular, pero consideran necesario que proyectos de gran escala se sometan a consulta entre las comunidades que podrían verse afectadas. Entre sus principales preocupaciones destacan:
- Posibles afectaciones a los mantos acuíferos de la Cuenca Oriental
- Riesgos para la calidad del aire
- Impactos en la salud de la población
- Daños a la actividad agrícola de la región
Contexto ambiental sensible
De acuerdo con el decreto publicado, el proyecto se ubica en una zona que presenta intersecciones con instrumentos de carácter indicativo y técnico, entre ellos la Región Hidrológica Prioritaria RHP-70 Cuenca Oriental, además de áreas prioritarias para la conservación de parientes silvestres de cultivos mesoamericanos y corredores bioclimáticos.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales argumentó que estas categorías no constituyen áreas decretadas de protección, aunque reconoció que su presencia deberá considerarse al tramitar autorizaciones ambientales, lo que podría derivar en medidas de prevención, mitigación o condicionantes específicas.
Los pobladores recordaron que desde 1954 existe un decreto de veda en la Cuenca Oriental, el cual ha sido vulnerado por concesiones a industrias como granjas porcinas y la armadora Audi. También alertaron que el agua extraída en la región proviene de antiguos glaciares subterráneos de los volcanes, que no se regeneran.
Antecedentes del proyecto
El proyecto fue originalmente planteado para instalarse en Hidalgo, pero fue descartado tras una consulta ciudadana en la que los pobladores rechazaron la iniciativa por el posible daño ambiental que tendría. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró durante su visita a Puebla que el proyecto se sometería a consulta en la entidad, aunque el decreto federal ya fue publicado sin que dicho proceso se haya realizado.
Movilización ciudadana
Los habitantes iniciaron la recolección de firmas para solicitar información clara sobre el alcance y los efectos del proyecto, así como para impulsar una consulta ciudadana que permita a la población participar directamente en decisiones que podrían impactar el entorno ambiental y social de la región.
La controversia se da en medio de la polémica generada por el incendio del pasado 24 de febrero en el relleno sanitario de San José Chiapa, que permaneció activo durante varios días y generó una columna de humo visible en municipios de Tlaxcala, activando contingencias ambientales por la mala calidad del aire.
