l fenómeno astronómico coincidirá con las celebraciones de carnaval, ofreciendo un espectáculo único que podrá apreciarse a simple vista durante las primeras horas de la noche

El cielo de febrero se despide con un regalo para los amantes de la astronomía y el público en general. Este sábado 28 de febrero, Venus, Marte, Júpiter y Saturno protagonizarán una espectacular alineación planetaria que podrá observarse a simple vista desde distintos puntos del planeta, coincidiendo además con las celebraciones de carnaval en diversas regiones del mundo.

El fenómeno, conocido popularmente como “desfile planetario”, ocurre cuando varios planetas del sistema solar aparecen cercanos entre sí en el firmamento, creando una impresionante vista que ha cautivado a la humanidad desde tiempos ancestrales. En esta ocasión, la alineación adquiere un significado especial al coincidir con los festejos carnestolendos: mientras la Tierra se viste de fiesta con comparsas y coloridos desfiles, los planetas ofrecerán su propio espectáculo en el cielo nocturno.

Los planetas protagonistas

Entre los cuerpos celestes que participarán en esta alineación destacan cuatro de los planetas más brillantes y reconocibles del sistema solar:

Venus, conocido como el “Lucero del alba” o “Estrella de la tarde”, será uno de los puntos más luminosos en el firmamento debido a su cercanía con la Tierra y el alto albedo de su densa atmósfera.

Marte, el “planeta rojo”, se distinguirá por su característico tono anaranjado-rojizo, resultado de la abundancia de óxido de hierro en su superficie.

Júpiter, el gigante del sistema solar, brillará con intensidad y, para quienes cuenten con binoculares o telescopios, podría revelar algunas de sus lunas más grandes.

Saturno, el señor de los anillos, aunque menos brillante que Júpiter, ofrecerá un espectáculo particular para quienes puedan observarlo con instrumentos ópticos.

El mejor momento para observar

Los expertos recomiendan observar la alineación durante las primeras horas de la noche, cuando los planetas serán más visibles en el horizonte occidental. A medida que avance la noche, los planetas irán descendiendo hacia el horizonte, por lo que las primeras horas después del atardecer ofrecen la mejor ventana de observación.

Para disfrutar plenamente del espectáculo, se sugiere buscar lugares con poca contaminación lumínica, lejos de las luces de la ciudad. Parques, zonas rurales, miradores o azoteas despejadas son excelentes opciones para contemplar el fenómeno en todo su esplendor.

Observación a simple vista

Una de las mejores noticias para el público general es que no se requiere equipo especializado para apreciar el fenómeno. Venus, Marte, Júpiter y Saturno brillarán con suficiente intensidad para ser identificados a simple vista, incluso en áreas con cierta contaminación lumínica.

Sin embargo, quienes cuenten con binoculares o telescopios podrán disfrutar de una experiencia aún más detallada. Con binoculares estables, por ejemplo, es posible observar las lunas galileanas de Júpiter (Ío, Europa, Ganimedes y Calisto) e incluso distinguir la forma alargada de Saturno, insinuando la presencia de sus característicos anillos.

El simbolismo de la coincidencia con carnaval

La coincidencia de esta alineación planetaria con las celebraciones de carnaval ha despertado el interés de astrónomos y aficionados por igual. Mientras en las calles resuenan comparsas, música y coloridos desfiles, el cielo ofrecerá su propio espectáculo: un desfile cósmico que nos recuerda la armonía y el orden del universo.

En diversas culturas a lo largo de la historia, las alineaciones planetarias han sido interpretadas como momentos de especial energía o significado simbólico. Los babilonios, por ejemplo, llevaban meticulosos registros de estos eventos astronómicos, mientras que los mayas incorporaban el movimiento de los planetas en sus complejos calendarios.

Más allá de las interpretaciones culturales, estas alineaciones representan una oportunidad única para conectar con la inmensidad del cosmos y reflexionar sobre nuestro lugar en él, un ejercicio particularmente significativo en tiempos de celebración y alegría colectiva.

Recomendaciones para los observadores

Para aprovechar al máximo esta experiencia astronómica, los especialistas ofrecen las siguientes recomendaciones:

Preparación previa: Consultar aplicaciones de astronomía como Stellarium, SkySafari o Star Walk, que permiten identificar con precisión la posición de cada planeta en tiempo real.

Ubicación adecuada: Buscar lugares con horizonte despejado hacia el oeste, preferiblemente con poca contaminación lumínica y sin obstáculos como edificios altos o árboles frondosos.

Tiempo de adaptación: Llegar al lugar de observación al menos 20 o 30 minutos antes para permitir que los ojos se adapten a la oscuridad.

Ropa adecuada: Dependiendo de la región, las temperaturas nocturnas pueden ser bajas, por lo que se recomienda vestir ropa abrigadora.

Paciencia: La observación astronómica requiere calma y paciencia. Tomarse el tiempo necesario para disfrutar del espectáculo es parte fundamental de la experiencia.

Actividades organizadas

Diversos planetarios, observatorios astronómicos y sociedades de astronomía amateur han organizado actividades especiales para celebrar el fenómeno. Charlas divulgativas, sesiones de observación guiada con telescopios y talleres para niños y adultos forman parte de la oferta para quienes deseen vivir la experiencia acompañados de expertos.

En la Ciudad de México, por ejemplo, el Planetario Luis Enrique Erro y el Observatorio Astronómico Nacional han anunciado jornadas de puertas abiertas. En Guadalajara, la Sociedad Astronómica de Jalisco organizará una observación comunitaria en un parque de la ciudad. Actividades similares se realizarán en planetarios y observatorios de todo el país.

Fenómenos astronómicos en 2026

La alineación del 28 de febrero es solo uno de los múltiples fenómenos astronómicos que podrán observarse durante 2026. El calendario astronómico del año incluye también:

  • Lluvias de estrellas como las Perseidas en agosto y las Gemínidas en diciembre.
  • Eclipse parcial de sol visible en diversas regiones del hemisferio norte.
  • Eclipse total de luna en septiembre, visible en América.
  • Oposiciones de Júpiter y Saturno, momentos en que estos planetas se encuentran en su punto más cercano a la Tierra.

El valor de la observación astronómica

Más allá del espectáculo visual, eventos como esta alineación planetaria nos invitan a levantar la vista y reconectar con el universo que habitamos. En un mundo cada vez más urbano y digitalizado, la observación del cielo nocturno ofrece una pausa necesaria, un momento de contemplación que nos recuerda la belleza y el orden del cosmos.

Para los más jóvenes, estas experiencias pueden despertar vocaciones científicas y fomentar el interés por la astronomía, la física y las ciencias espaciales. Para todos, representan una oportunidad de compartir en familia o con amigos un momento único, gratuito y al alcance de cualquiera que pueda alejarse un poco de las luces de la ciudad.

La alineación del 28 de febrero nos recuerda que, aunque las celebraciones de carnaval varían de una cultura a otra, el cielo que observamos es el mismo para toda la humanidad, un recordatorio de nuestra conexión compartida con el vasto universo que nos rodea.