Alphabet Inc., matriz de Google, experimentó un significativo repunte en el valor de sus acciones este lunes, acercándose a una valoración de mercado de US$4 billones. Este movimiento posiciona a la compañía como la cuarta empresa en alcanzar este hito, uniéndose al selecto grupo que actualmente integran Nvidia y Apple.

Las acciones de Alphabet registraron un aumento de más del 5%, alcanzando un precio récord de US$315,9. Esto elevó su capitalización de mercado a aproximadamente US$3,82 billones. Con un incremento de casi el 70% en lo que va del año, el desempeño de la compañía ha superado al de otros competidores clave en el ámbito de la inteligencia artificial, como Microsoft y Amazon.

Según análisis de mercado, el impulso de Alphabet este año se atribuye a la transformación de su negocio de cloud computing en un motor de crecimiento clave, atrayendo a inversionistas como Berkshire Hathaway. Asimismo, se destacan las recepciones positivas hacia su nuevo modelo de inteligencia artificial, Gemini.

Los analistas señalan que la compañía cuenta con una posición sólida en la competencia por el desarrollo de IA, respaldada por su fuerte generación de flujo de caja, el desarrollo de chips internos como alternativa a los procesadores de Nvidia y la expansión de su negocio central de búsqueda en Internet, el cual ya se está beneficiando de la integración de esta tecnología.

Un factor relevante ha sido la evolución de la inteligencia artificial generativa. Si bien el surgimiento de ChatGPT a principios de 2023 generó expectativas sobre un posible desgaste del modelo de negocio tradicional de Google, la compañía ha logrado integrar herramientas de IA en su motor de búsqueda de manera efectiva. Como resultado, su servicio de Búsqueda generó ingresos por US$56.500 millones en el tercer trimestre, lo que representa un crecimiento interanual del 14,5%.

Adicionalmente, Alphabet lanzó su propio chatbot, Gemini, que según reportes ha alcanzado los 650 millones de usuarios activos mensuales.

La trayectoria reciente de Alphabet sugiere que la inteligencia artificial, inicialmente percibida como un desafío a su dominio tecnológico, se ha consolidado como una de sus principales oportunidades de crecimiento.