La reciente venta del 49 por ciento del Club América por 429 millones de dólares volvió a poner en perspectiva la evolución financiera e histórica de uno de los equipos más emblemáticos del futbol mexicano. La operación evidenció el enorme crecimiento del valor de la institución, si se compara con su adquisición original en 1959 por parte de Emilio Azcárraga Milmo, quien compró el club por una cantidad que, vista desde los estándares actuales, resulta mínima.

Aquella compra marcó el inicio de una profunda transformación empresarial y deportiva del América. Bajo la administración de la familia Azcárraga, el club pasó de ser un equipo tradicional a convertirse en una marca deportiva de alcance nacional e internacional, con una estructura empresarial sólida, altos ingresos comerciales y una fuerte presencia mediática.

La diferencia entre el precio original de adquisición y la valuación actual refleja décadas de expansión en derechos de transmisión, patrocinios, mercadotecnia y resultados deportivos. El América se consolidó como uno de los equipos más exitosos del futbol mexicano, con múltiples títulos de liga y participaciones destacadas en torneos internacionales, factores que incrementaron su atractivo como activo financiero.

La reciente transacción confirma al Club América como uno de los activos deportivos más valiosos de México y de América Latina. Analistas señalan que su posicionamiento de marca, su base de aficionados y su capacidad de generación de ingresos lo colocan en un nivel comparable con clubes de mercados más desarrollados, reafirmando el impacto de una visión empresarial sostenida a lo largo de más de seis décadas.