Una avería en una línea de transmisión entre dos centrales termoeléctricas provocó el colapso del suministro en cuatro provincias, incluida La Habana, en medio de una crisis energética crónica que afecta a la isla.

La Habana, Cuba – Un apagón masivo afectó este miércoles a la mitad occidental de Cuba, dejando sin servicio eléctrico a aproximadamente 3.5 millones de personas. El corte, que inició alrededor de las 5:00 a.m. hora local, impactó a las provincias de Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y La Habana, la capital del país con cerca de dos millones de habitantes.

De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (Minem), la interrupción se originó por una falla en una línea de transmisión crítica que conecta dos de las principales centrales termoeléctricas del occidente cubano: la “Ché Guevara” en Santa Cruz del Norte y la “Antonio Guiteras” en Matanzas. Lázaro Guerra, director general de Electricidad del Minem, explicó en televisión estatal que esta avería provocó una sobrecarga en la otra línea, dividiendo el sistema y dejando sin suministro a toda la zona oeste del país.

Como efecto dominó, la avería obligó a detener la operación de la termoeléctrica de Santa Cruz y la de Mariel, ambas en la región afectada. Además, otras dos centrales en el centro y oriente del país –”Felton” en Holguín y “Céspedes” en Cienfuegos– fueron desconectadas preventivamente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), aunque autoridades reportaron que ya se encuentran en proceso de reactivación. En total, cuatro de las siete centrales termoeléctricas de Cuba quedaron paralizadas temporalmente.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó a través de redes sociales que se activaron los protocolos para la recuperación del sistema, logrando restablecer parcialmente el suministro en algunas zonas del occidente. No obstante, los avances iniciales fueron limitados; por ejemplo, a La Habana se le reconectaron solo 44 megavatios, una cantidad insuficiente para su demanda habitual.

Crisis energética estructural

Este apagón se produce en el contexto de una profunda y prolongada crisis energética que afecta a Cuba desde mediados de 2024. La situación se caracteriza por frecuentes averías en las obsoletas centrales termoeléctricas del país y una severa escasez de divisas para adquirir combustible. En los últimos días se habían registrado déficits de generación récord, con cortes prolongados que afectaron a más del 60% del territorio nacional de forma simultánea el pasado lunes.

En el último año, el SEN ha experimentado cinco colapsos totales y varios parciales, con restablecimientos que en ocasiones han tardado días. Los cortes diarios se han extendido hasta superar las 20 horas en extensas áreas, lastrando la actividad económica –la cual se ha contraído un 11% en los últimos cinco años– y avivando el descontento social.

El presidente Miguel Díaz-Canel atribuyó el fallo al impacto del “bloqueo” estadounidense y a los efectos del reciente huracán Melissa. Mientras, expertos independientes señalan que la raíz del problema es una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, completamente estatal, y estiman que se requieren entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para modernizar el sistema. El gobierno cubano también ha reconocido una disminución en los envíos de combustibles desde sus aliados tradicionales, como Rusia, Venezuela y México.