
Las deportaciones en Estados Unidos se cuadruplicaron durante los primeros nueve meses de 2025, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de California. El análisis señala que entre enero y octubre el número de expulsiones desde el interior del país aumentó 4.6 veces, un crecimiento atribuido principalmente al incremento de arrestos realizados de manera aleatoria en espacios públicos, como calles y zonas urbanas de alta concentración migrante.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el cambio en los criterios de actuación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Según el informe, la agencia dejó de priorizar la detención de personas con antecedentes penales, lo que derivó en un aumento significativo de arrestos de migrantes sin historial criminal. En este grupo, las detenciones se multiplicaron por siete en comparación con periodos previos, lo que ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos humanos y comunidades migrantes.
El reporte también destaca que el gobierno estadounidense triplicó la capacidad de los centros de detención y endureció las políticas de liberación, lo que ha reducido drásticamente la salida anticipada de personas detenidas: solo el 3 por ciento logró ser liberado en los primeros 60 días. Asimismo, las llamadas “salidas voluntarias” se incrementaron 21 veces, debido a que un mayor número de migrantes optó por abandonar sus procesos ante las cortes de migración, al considerar que no tenían expectativas favorables. Aunque las cifras actuales no tienen precedentes en este siglo, el estudio concluye que la administración aún se encuentra lejos de alcanzar su meta anual de un millón de deportaciones, estimando que para finales de 2025 el total no superaría las 300 mil expulsiones.
