En medio del receso futbolístico, los rumores sobre el posible cambio de sede de un equipo en la Liga MX han vuelto a tomar fuerza. Diversos reportes en medios especializados señalan que el Atlético Morelia, actualmente en la Liga de Expansión, habría presentado una oferta para adquirir la franquicia del Club Puebla con el objetivo de regresar la primera división del fútbol mexicano al estado de Michoacán.

La información, que ha sido negada de manera rotunda por algunas fuentes cercanas al club poblano y tratada con cautela por otras, gira en torno a un posible interés del equipo purépecha por seguir los pasos de lo sucedido con el Mazatlán FC, que será relocalizado para convertirse en el Atlante a partir del próximo torneo. El dueño de ambos clubes, el magnate Ricardo Salinas Pliego, ha demostrado antecedentes de mover franquicias, como hizo en 2020 al trasladar los Monarcas Morelia a Mazatlán.

Los obstáculos de una operación compleja

De confirmarse el interés, una operación de esta magnitud enfrentaría varios desafíos significativos:

  1. Valor de la franquicia: Se estima que el precio de venta del Club Puebla podría rondar los 65 millones de dólares, cifra similar a la transacción reciente del Mazatlán FC. La capacidad financiera de Atlético Morelia para alcanzar este monto sería el primer filtro.
  2. Multipropiedad: La FIFA ha exigido a la Federación Mexicana de Fútbol erradicar los casos de un mismo dueño controlando varios clubes en divisiones profesionales. Salinas Pliego, dueño también del Mazatlán/Atlante, podría ver en la venta del Puebla una solución a este requisito regulatorio.
  3. Litigio legal: Un factor determinante es la demanda pendiente sobre el uso de la marca “Club Puebla”, entablada por el exalcalde Ricardo Henaine. Este litigio podría bloquear o complicar severamente cualquier proceso de venta, ya que afecta uno de los activos centrales de la franquicia.

Antecedentes que alimentan la especulación

La historia reciente del fútbol mexicano, particularmente en Puebla, hace que estos rumores sean tomados con cierta cautela pero también con atención. En 2019, el entonces dueño de Lobos BUAP, Mario Mendívil, negó en repetidas ocasiones la venta del equipo, para finalmente traspasarlo meses después al FC Juárez. Este precedente genera un escenario de incertidumbre entre la afición, que ya vivió la desaparición de un equipo local.

Por otro lado, Morelia cuenta con la infraestructura y la certificación necesarias para albergar nuevamente un equipo de la Liga MX, tras haberlo hecho por décadas hasta 2020. El regreso del fútbol de élite a la capital michoacana es una aspiración pública de sus directivos y afición.

Hasta el momento, ni el Club Puebla ni Atlético Morelia han emitido un comunicado oficial que confirme o deseche formalmente las negociaciones. Mientras tanto, otros interesados como el Grupo Ignite, dueño del Real Valladolid de España, también han sido vinculados en el pasado con una posible adquisición de La Franja, sin que se materializara una oferta concreta.

La situación mantiene en vilo a las aficiones de ambas ciudades, a la espera de que los hechos demuestren si se trata de una simple especulación mediática o del inicio de otro capítulo de movimientos de franquicias en el fútbol mexicano.