
James B. Gosnell Jr., magistrado en Carolina del Sur durante 29 años, enfrenta seis cargos federales tras hallarse en su poder cientos de videos de menores, incluidos bebés, siendo víctimas de abuso. Él se declaró “no culpable” y atribuyó las pruebas a un presunto hackeo, mientras la investigación revela conversaciones escalofriantes y la existencia de un cómplice en Florida.
El caso que ha conmocionado al sistema judicial de Estados Unidos revela una de las mayores ironías y traiciones a la justicia. James Benjamin Gosnell Jr., un juez de 68 años que durante casi tres décadas presidió la corte de magistrados del condado de Charleston, Carolina del Sur, y que incluso llegó a juzgar a personas acusadas de delitos sexuales contra menores, fue arrestado el 16 de septiembre de 2025 acusado de los mismos crímenes que debía castigar .
La investigación, liderada por el Departamento de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), comenzó tras una alerta del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC). Dicha alerta vinculaba múltiples transacciones financieras realizadas por Gosnell con un conocido distribuidor de material de abuso sexual infantil con sede en el Reino Unido . Los pagos, efectuados en noviembre de 2024, estaban asociados directamente a su número de teléfono, dirección y cuenta de correo electrónico, lo que permitió a los agentes obtener una orden de allanamiento para su vivienda en Charleston .
El hallazgo: un USB con cientos de archivos de atrocidades
Durante el registro, los agentes encontraron una memoria USB que contenía cientos de videos e imágenes de abuso sexual infantil. Las grabaciones, de una crudeza indescriptible, involucraban a menores prepúberes, infantes y bebés sometidos a actos sexualmente explícitos . Según documentos judiciales, el propio Gosnell admitió poseer el material y guio a los agentes hacia el dispositivo, al que describió como contenedor de cientos de videos de “pornografía infantil” .
Un gran jurado federal lo acusó formalmente el 21 de octubre de 2025 de seis cargos:
- Dos cargos de recepción de pornografía infantil.
- Un cargo de conspiración para recibir y distribuir pornografía infantil.
- Un cargo de distribución de pornografía infantil.
- Un cargo de intento de recepción de pornografía infantil.
- Un cargo de posesión de pornografía infantil que involucra a un menor prepúber .
El 23 de octubre de 2025, Gosnell compareció ante la corte federal con un mono naranja de presidiario, luciendo una barba crecida y visiblemente más delgado. Durante la audiencia de lectura de cargos, su abogado, Lionel Lofton, renunció a la lectura formal de los cargos y el tribunal ingresó una declaración de “no culpable” en su nombre . La jueza negó la libertad bajo fianza, y la defensa no argumentó en contra de esa decisión .
“Fue un hackeo”: la estrategia de defensa del exmagistrado
Grabaciones de llamadas telefónicas realizadas por Gosnell desde el centro de detención, obtenidas por medios locales como WCSC y WRDW, revelan los argumentos iniciales de su defensa. En ellas, el exjuez insiste en que es víctima de un ciberataque y que el material incriminatorio fue colocado en su dispositivo por un “hacker”.
“Fue una tontería, fue un hackeo”, afirma en una de las conversaciones. En otra, asegura a sus seres queridos: “Nos sentimos bien con nuestro caso porque sabemos lo que no hice, sabemos lo que sí hice”. Añade que tiene un “buen argumento” y que una vez que las autoridades escuchen su versión, “las cosas van a desaparecer” .
Sin embargo, las pruebas presentadas por la fiscalía pintan un panorama muy distinto y mucho más siniestro.
Revelaciones escalofriantes: abuso de bebés y planes para violar y torturar
Los documentos judiciales no se limitan a la posesión de material ilegal. La fiscalía federal presentó evidencia de que Gosnell habría abusado sexualmente de niños en su propio vecindario de West Ashley. En conversaciones encontradas en su teléfono, el juez describía haber violado a un bebé de cinco meses bajo una manta en un lugar público . Asimismo, enviaba una selfie junto a una niña de dos años con el mensaje “mi nueva amiga”, asegurando haberla agredido dos semanas antes .
Las autoridades también hallaron conversaciones en las que planeaba viajes a México, específicamente a Puerto Vallarta, con el propósito de tener relaciones sexuales con una menor de dos años y otra de cinco años . El fiscal federal del distrito de Carolina del Sur, Bryan Stirling, fue contundente en su solicitud de detención preventiva: “Un hombre que discutiría y planearía viajar para violar, torturar y asesinar a un bebé no puede ser liberado en la comunidad. James Gosnell es el principal peligro para esta comunidad y debe ser detenido” .
El coacusado: una red de complicidad en Florida
La investigación destapó que Gosnell no actuaba solo. El 9 de noviembre de 2025, fue arrestado en Wilton Manors, Florida, John Badger Thorpe, de 56 años, acusado de ser su co-conspirador . Según la acusación formal, ambos comenzaron a comunicarse en diciembre de 2023 a través de la aplicación de mensajería cifrada Telegram, donde compartían y discutían su interés sexual por los niños .
La relación entre ambos trascendió lo virtual. Gosnell viajó a Florida para entregar personalmente a Thorpe una memoria USB que, según los fiscales, contenía material que mostraba a “bebés y niños pequeños siendo violados y torturados”, y ambos vieron el material juntos . Thorpe devolvió posteriormente el dispositivo a Gosnell a través de FedEx . Las conversaciones entre ellos incluían planes para reunirse con “otros pedófilos” para violar y torturar a un menor .
Thorpe enfrenta tres cargos de distribución de pornografía infantil . Permanece detenido en la cárcel del condado de Broward a la espera de ser extraditado a Carolina del Sur, donde ambos serán procesados en el tribunal federal de Charleston .
Ironías de un juez caído y un llamado a las víctimas
Gosnell no era un magistrado cualquiera. Sirvió durante 29 años en el condado de Charleston y presidió la audiencia de fianza de Dylann Roof, el supremacista blanco que asesinó a nueve feligreses afroamericanos en la iglesia Mother Emanuel en 2015 . Su suspensión fue inmediata tras el arresto. La Corte Suprema de Carolina del Sur determinó que su “servicio continuo representaría una amenaza sustancial de daño grave para el público y la administración de justicia” .
El fiscal Stirling resumió la gravedad del caso: “Como juez, estaba íntimamente involucrado en la administración de justicia, incluyendo personas acusadas de delitos sexuales contra menores. Conocía el daño reputacional y comunitario que resultaría. Conocía el daño que sufren los niños víctimas. Y aún así persistió” .
Las autoridades federales han habilitado una línea de denuncia para identificar posibles víctimas de Gosnell. Cualquier persona que tenga o conozca a un niño que haya estado a solas con el exjuez puede contactar a los investigadores de HSI a través del correo: Charleston_exploitationtips@hsi.dhs.gov .
Gosnell enfrenta una posible sentencia de más de 100 años de prisión si es declarado culpable de todos los cargos . Su juicio aún no tiene fecha programada.
