
Los autos de origen chino han ganado terreno de manera sostenida en el mercado automotriz mexicano, consolidándose como una alternativa cada vez más atractiva para los compradores de vehículos nuevos. Marcas como MG, JAC, Geely, Changan y Great Wall Motor se han posicionado entre las preferidas por los consumidores, impulsadas principalmente por precios más accesibles, una oferta diversa y una red de distribución en constante expansión que les ha permitido llegar a distintos puntos del país.
El crecimiento de estas marcas no se limita únicamente al segmento de entrada, ya que su portafolio incluye sedanes, SUVs, pickups y vehículos eléctricos, lo que les ha permitido competir en distintos nichos del mercado. Además, los fabricantes chinos han apostado por equipamiento tecnológico, sistemas de seguridad y diseños modernos, factores que han influido en la percepción positiva de los consumidores mexicanos y han fortalecido su posicionamiento frente a marcas tradicionales.
De acuerdo con datos del sector automotriz, la participación de los autos chinos en México ha mostrado un incremento notable en los últimos años, pasando de una presencia marginal a representar una porción significativa de las ventas totales de vehículos nuevos. Este avance refleja un cambio en las preferencias del consumidor, que ahora valora con mayor peso la relación costo-beneficio, el nivel de equipamiento y las opciones de financiamiento ofrecidas por estas marcas.
Asimismo, la expansión de los autos chinos ha sido favorecida por estrategias comerciales agresivas, alianzas con distribuidores locales y una mayor inversión en infraestructura de servicio y posventa. Aunque el reto para estas marcas sigue siendo consolidar la confianza a largo plazo en aspectos como refacciones y valor de reventa, su crecimiento sostenido indica que ya se han convertido en competidores relevantes dentro del mercado automotriz mexicano, transformando el panorama y ampliando las opciones disponibles para los consumidores.
