En un esfuerzo por fortalecer la respuesta ante la próxima temporada de incendios forestales 2026, el estado de Baja California convocó a autoridades de protección civil, medio ambiente y seguridad de diversas entidades federativas a una reunión de coordinación nacional. El encuentro reunió a representantes de instancias federales, estatales y municipales para analizar el panorama actual de riesgo y consolidar estrategias que permitan prevenir, detectar y combatir incendios forestales de manera eficiente durante los próximos meses, cuando las condiciones climáticas elevan la posibilidad de siniestros en zonas forestales y rurales.

Durante la sesión se revisaron los protocolos de actuación conjunta, los mecanismos de comunicación interinstitucional, y la asignación de recursos humanos y materiales para responder oportunamente ante cualquier conato de incendio. Se planteó la necesidad de mantener vigilancia permanente con brigadas especializadas, sistemas de alerta temprana y equipo aéreo, así como de reforzar la capacitación de los equipos de combate de fuego en diferentes regiones del país. La coordinación de esfuerzos busca homologar criterios de trabajo y garantizar que las comunidades cuenten con apoyo técnico y logístico adecuado.

Autoridades participantes destacaron la importancia de la cooperación entre órdenes de gobierno para anticipar escenarios de riesgo y actuar con rapidez, con el objetivo de proteger ecosistemas, infraestructura y población que habita en zonas forestales y sus alrededores. Asimismo, se subrayó la necesidad de mantener campañas de sensibilización dirigidas a la población para evitar actividades que puedan generar incendios, como quema de basura sin control o fogatas en zonas secas.

En su intervención, representantes de protección civil llamaron a la ciudadanía a reportar de inmediato cualquier señal de humo o fuego, a través de los canales oficiales de emergencia, y a seguir las recomendaciones de seguridad emitidas por las autoridades. Se hizo énfasis en la responsabilidad compartida de preservar el entorno natural y reducir el impacto de los incendios, así como en el fortalecimiento de las capacidades locales para responder ante contingencias de este tipo durante la temporada de mayor riesgo en 2026.