La organización ICC México alertó que la imposición de nuevas regulaciones digitales por cualquiera de los países integrantes del T-MEC podría fragmentar la región. Según su análisis, medidas restrictivas al comercio digital, flujo de datos o plataformas digitales erosionarían los avances logrados en integración tecnológica y comercial. Este escenario implica riesgos para las cadenas de suministro, para la digitalización de servicios y para la competitividad frente a mercados globales.

Además, la ICC señala que el capítulo sobre economía digital del T-MEC representa un pilar fundamental para mantener la armonía normativa en Norteamérica. Si se debilita este marco regulatorio, las empresas podrían enfrentar incertidumbre legal, y la colaboración transfronteriza en comercio y tecnología podría resentirse. El libre flujo de datos, la confianza regulatoria y la interoperabilidad serían puestos en duda.

De aprobarse barreras digitales, el impacto no se limitaría al sector tecnológico: podría afectar a múltiples industrias que dependen del comercio electrónico, servicios digitales, inversiones extranjeras y manufactura conectada. Empresas medianas y grandes podrían ver sus operaciones complicadas, lo que limitaría oportunidades de crecimiento y expansión regional. La fragmentación normativa podría obstaculizar la integración productiva y la relocalización industrial en la región.

La advertencia de ICC México destaca la necesidad de mantener el diálogo y consenso entre los países firmantes antes de impulsar regulaciones unilaterales. Para preservar los beneficios del T-MEC y la competitividad regional, es vital conservar un régimen normativo estable, inclusivo y adaptado a la economía digital global. Cualquier nueva regulación debe considerar sus efectos sobre el comercio, la inversión y la integración tecnológica compartida.