
Las residencias médicas en México implementarán jornadas máximas de 40 horas semanales con el objetivo de proteger la integridad, salud y bienestar de los médicos en formación. Esta decisión surge como respuesta a múltiples quejas y demandas presentadas por residentes y asociaciones del sector, quienes durante años señalaron condiciones laborales excesivas, con turnos prolongados que afectaban tanto su desempeño profesional como su salud física y mental.
De acuerdo con la información disponible, las extensas jornadas a las que estaban sometidos muchos residentes generaban fatiga crónica, estrés, problemas de salud y riesgos en la atención médica, lo que impulsó la revisión del modelo de formación. El nuevo esquema busca corregir prácticas consideradas potencialmente abusivas, sin afectar la calidad del aprendizaje ni la atención a los pacientes.
El ajuste fue acordado entre autoridades educativas y de salud, quienes coincidieron en la necesidad de equilibrar la carga laboral con una formación médica de calidad. El planteamiento considera que un entorno de trabajo más humano y regulado favorece el aprendizaje, la toma de decisiones clínicas y la seguridad tanto del personal médico como de los pacientes.
La medida entrará en vigor de manera progresiva, con el fin de permitir a hospitales e instituciones adaptar sus esquemas operativos y académicos. Asimismo, se contempla la implementación de mecanismos de supervisión y evaluación para garantizar que las nuevas disposiones se cumplan de forma efectiva en los distintos centros de atención médica del país.
Autoridades señalaron que este cambio representa un avance significativo en la dignificación de la formación médica, al reconocer a los residentes no solo como estudiantes, sino también como profesionales en proceso que requieren condiciones adecuadas para desarrollar sus habilidades sin poner en riesgo su salud ni la calidad del sistema de salud nacional.
