El gobierno de Brasil autorizó a la petrolera estatal Petrobras a iniciar actividades de exploración en el bloque FZA-M-059, situado en el delta del río Amazonas frente a la costa del estado de Amapá. Esta decisión se produce a pocos días de la COP30, que se celebrará en Belém, y ha generado un amplio debate internacional debido a la sensibilidad ecológica de la zona, que incluye manglares y arrecifes de coral.

La fase inicial será exploratoria, con una duración estimada de cinco meses, enfocada en evaluar la viabilidad comercial sin realizar extracción de petróleo por el momento. Organizaciones ambientales han manifestado su preocupación por el impacto que estas actividades podrían tener sobre la biodiversidad y la preservación de ecosistemas críticos. Por su parte, el gobierno brasileño argumenta que la medida forma parte de una estrategia para fortalecer la soberanía energética y generar recursos que financien la transición hacia energías más limpias. Además, se contempla que la producción de petróleo en la zona podría comenzar alrededor de 2033, siempre que los estudios de factibilidad y los permisos regulatorios se otorguen de manera oportuna. La decisión refleja el desafío que enfrenta Brasil al intentar equilibrar el desarrollo económico con la conservación ambiental, en un contexto de atención global por la COP30 y la protección de la Amazonía.