
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, advirtió a las pandillas criminales que podrían aplicarse medidas más severas dentro de los centros penitenciarios, entre ellas la suspensión del suministro de alimentos, en caso de que continúen los actos de violencia y desobediencia al interior de las cárceles. El mensaje fue difundido como un llamado directo a los grupos delictivos para frenar conductas que, según el mandatario, alteran el orden y la seguridad penitenciaria.
Bukele señaló que estas acciones formarían parte de una estrategia más amplia para reforzar el control del Estado en los reclusorios y limitar la capacidad de operación de las pandillas desde prisión. El gobierno salvadoreño ha insistido en que no permitirá privilegios ni concesiones a organizaciones criminales, especialmente dentro de los centros de reclusión.
El anuncio se da en un contexto en el que la administración mantiene una política de mano firme contra la delincuencia, con medidas enfocadas en el endurecimiento del sistema penitenciario y el debilitamiento de las estructuras criminales. Las autoridades han reiterado que el objetivo es garantizar la seguridad interna de las cárceles y evitar que estas sean utilizadas como centros de mando de actividades ilícitas.
