El Senado aprobó la emisión de nuevas monedas de 10 y 20 pesos, con el propósito de actualizar los materiales utilizados y reducir los costos de producción. La medida forma parte de la reforma a la Ley Monetaria, enfocada en modernizar el circulante del país y garantizar procesos más eficientes.

Las nuevas piezas mantendrán su valor actual, pero incorporarán ajustes en su composición y diseño. Esto permitirá al Banco de México optimizar la fabricación sin generar cambios para los usuarios, quienes podrán utilizarlas de la misma manera que las monedas vigentes.

Una vez que se publiquen los lineamientos oficiales, comenzará el proceso para ponerlas en circulación. Las autoridades financieras señalaron que esta actualización busca asegurar monedas más duraderas y adecuadas a las necesidades económicas actuales.