Camboya acusó a Tailandia de utilizar gases tóxicos durante ataques en la zona fronteriza, señalando que incluso un hospital habría resultado afectado por las sustancias empleadas. De acuerdo con el gobierno camboyano, existen testimonios de residentes y evidencias preliminares que apuntan a un uso deliberado de agentes químicos en el área del conflicto.

Phnom Penh informó que ya trabaja en la integración de un expediente formal para llevar el caso ante el Tribunal Penal Internacional, con el objetivo de que se investiguen posibles violaciones al derecho internacional y se establezcan responsabilidades. Autoridades camboyanas aseguran que continuarán documentando los hechos para sustentar la denuncia.

Tailandia, por su parte, rechazó categóricamente las acusaciones y afirmó que se trata de información falsa destinada a generar tensión. El gobierno tailandés sostuvo que sus operaciones en la zona fronteriza se ajustan a las normas internacionales y negó cualquier uso de armas químicas.

La disputa ha elevado el clima de tensión entre ambos países, que desde hace semanas enfrentan un incremento en los roces militares. Observadores internacionales han llamado a la calma y a una investigación independiente que permita esclarecer los hechos y evitar una mayor escalada en la región.