Agricultores y transportistas de distintos estados del país anunciaron un paro nacional para el próximo 24 de noviembre, con el propósito de exigir respuestas inmediatas al Gobierno Federal ante la crisis que atraviesan los sectores agrícola y de transporte. Las agrupaciones participantes denunciaron el incremento de los costos de operación, la falta de subsidios al combustible, la reducción de apoyos al campo y la escasa atención a la infraestructura rural y carretera.

De acuerdo con los organizadores, la protesta contempla bloqueos y cierres carreteros en vías estratégicas de todo el territorio nacional, así como concentraciones frente a dependencias federales y puntos logísticos clave. Estas acciones, advirtieron, se mantendrán hasta que exista una respuesta concreta de las autoridades que garantice la viabilidad económica de sus actividades.

Los representantes de las organizaciones agrícolas afirmaron que los productores enfrentan pérdidas crecientes por la falta de subsidios y apoyos técnicos, mientras que los transportistas resienten los efectos del aumento en combustibles, peajes y mantenimiento vehicular, factores que reducen la rentabilidad y elevan los precios de los bienes transportados.

De concretarse el paro, se prevé un impacto significativo en la distribución de alimentos, insumos y mercancías a nivel nacional, lo que podría afectar cadenas de suministro y mercados locales. Expertos advierten que el movimiento podría convertirse en una de las movilizaciones más amplias del año, reflejo del descontento generalizado en el sector productivo.

Las organizaciones convocantes reiteraron que su intención es mantener un diálogo abierto con el Gobierno Federal, pero insistieron en que es necesario un plan de emergencia integral para reactivar el campo mexicano y estabilizar los costos logísticos del transporte nacional.