
Durante la mañana de este jueves 18 de diciembre de 2025, residentes de la ciudad de Puebla pudieron observar un fenómeno óptico inusual en el cielo: una nube con colores tornasolados, conocida como nube iridiscente.
Este evento atmosférico, que generó interés y curiosidad entre la población, se produce cuando la luz del Sol atraviesa nubes muy delgadas, generalmente de tipo altocúmulo o cirrocúmulo. Estas nubes están compuestas por diminutas gotas de agua o pequeños cristales de hielo de tamaño uniforme. Al pasar la luz solar a través de estas partículas, los rayos se difractan y separan en los colores del espectro, creando los tonos rosas, verdes, azules y amarillos que caracterizan al fenómeno.
Es importante distinguir este efecto de un arcoíris tradicional. Mientras que el arcoíris se forma por la refracción de la luz en las gotas de lluvia, la iridiscencia en las nubes no requiere precipitación y suele manifestarse en nubes ubicadas cerca de la posición del Sol en el cielo.
Un fenómeno natural sin riesgo
Expertos en meteorología señalan que las nubes iridiscentes son un fenómeno natural y relativamente común, aunque a menudo pasa desapercibido debido a las condiciones específicas de luz y nubosidad requeridas. No representa ningún peligro para la población o el ambiente.
No obstante, se recomienda a las personas observar el fenómeno con precaución. Para apreciar los colores es necesario que la nube cubra parcialmente al Sol, por lo que se debe evitar mirar directamente al disco solar para prevenir daños en la vista. La observación indirecta o el uso de lentes con protección para rayos UV son las formas más seguras de presenciar este espectáculo natural.
La aparición de este tipo de nubes no está asociada a cambios climáticos severos o eventos meteorológicos adversos, sino que es simplemente el resultado de la interacción de la luz con partículas en la atmósfera bajo condiciones muy específicas.
