El Gobierno de China aseguró este viernes que se opone a cualquier injerencia externa en los asuntos internos de Venezuela, en medio del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico.

El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, condenó lo que calificó como “la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales” y advirtió que esa postura de Washington atenta contra la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe. Subrayó que las medidas coercitivas unilaterales contra buques extranjeros violan el derecho internacional, vulneran derechos humanos fundamentales y ponen en riesgo la libertad de navegación.

Guo precisó que China apoya la cooperación internacional contra el crimen transnacional, pero instó a EE.UU. a ceñirse a los marcos bilaterales y multilaterales. Desde agosto, Washington ha desplegado en el Caribe ocho buques de guerra, un submarino nuclear y más de 4.500 militares, lo que Caracas denuncia como un intento de “cambio de régimen”. Ante ello, el canciller venezolano Yván Gil llamó a los países de la región a ser “punta de lanza” para frenar lo que calificó de “locura” estadounidense.