La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó su rechazo al nuevo plan fiscal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobado recientemente por el Congreso estadounidense. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum calificó la iniciativa como perjudicial tanto en términos económicos como humanitarios, al prever un aumento en deportaciones, redadas y vigilancia contra migrantes. “No estamos de acuerdo. La migración debe atenderse desde la raíz, con cooperación para el desarrollo”, afirmó.

Sheinbaum recordó que la mayoría de los migrantes —incluidos mexicanos y ciudadanos de América Latina y el Caribe— han vivido durante años en EE.UU., donde han contribuido de manera significativa a su economía. “Son trabajadores que no solo envían remesas a México, sino que sostienen sectores clave como el campo y la hotelería en Estados Unidos”, señaló.

Asimismo, denunció los actos discriminatorios y persecutorios contra personas migrantes, al tratarlos “como si fueran criminales”, lo cual —dijo— impactará negativamente en la economía estadounidense.

El plan fiscal de Trump, aprobado por 218 votos a favor y 214 en contra en la Cámara Baja, contempla recortes por cerca de 1 billón de dólares a programas sociales como Medicaid y SNAP, y destina casi 170 mil millones de dólares en cuatro años al fortalecimiento de la política migratoria. Esto incluye la contratación de 20 mil nuevos agentes de migración, la construcción de más centros de detención y la inversión en tecnología de vigilancia, incluida inteligencia artificial.

La presidenta mexicana también reveló que empresarios estadounidenses han expresado a Trump su preocupación por los efectos económicos negativos de estas medidas.