
El platillo tradicional conocido como Colexo, originario de San Sebastián Zinacatepec, fue declarado Patrimonio Cultural Intangible del Estado por su profunda conexión comunitaria. La decisión reconoce los conocimientos culinarios transmitidos por generaciones y el papel central del platillo en celebraciones locales. La declaratoria busca proteger la tradición y documentar las técnicas utilizadas por cocineras tradicionales que han mantenido vivo el proceso de preparación. Esta medida pretende fortalecer la identidad gastronómica y fomentar el respeto por la riqueza cultural del municipio.
La elaboración del Colexo se basa en ingredientes locales como carne de chivo o borrego, col de bola, garbanzo, hierbabuena y chiles tradicionales. Estos elementos representan el vínculo entre la cocina y el territorio, donde las familias han preservado recetas que forman parte de su historia. La preparación del platillo involucra ritualidad y cooperación comunitaria, especialmente durante festividades como bodas y celebraciones familiares. Su reconocimiento como patrimonio contribuye a reforzar el valor simbólico del platillo en la vida social de la región.
La declaratoria incluye medidas de salvaguarda como talleres intergeneracionales, registro de cocineras tradicionales y difusión mediante festivales comunitarios. La participación del ayuntamiento y de organismos culturales será determinante para garantizar la continuidad del conocimiento culinario. Las instituciones planean integrar al Colexo en rutas gastronómicas y en actividades turísticas para fortalecer su presencia. Con ello se espera incentivar procesos de documentación que permitan su preservación a largo plazo.
El reconocimiento del Colexo como patrimonio intangible repercute en la valoración social del platillo y en la visibilidad de las prácticas culturales de Zinacatepec. Para la comunidad, el decreto es un impulso a la tradición y a la transmisión de conocimientos. También representa una oportunidad para fortalecer la cohesión local y el orgullo identitario. La medida consolida al Colexo como una expresión cultural viva que mantiene vigente la herencia culinaria del municipio y abre puertas para su difusión estatal.
