Ante el anuncio de demolición de la Plaza de Toros “El Relicario”, la comunidad taurina de Puebla ha iniciado acciones públicas y legales para intentar conservar el recinto, que cuenta con 37 años de historia.

El pasado miércoles 19 de noviembre un grupo de aproximadamente 30 personas pertenecientes al Círculo Taurino de Puebla se congregó de manera pacífica frente al inmueble, portando carteles y atuendos simbólicos en defensa de la tradición taurina.

La movilización se produce después de que el gobernador Alejandro Armenta confirmara que el espacio será transformado en el Fórum “Pensar en Grande”, un nuevo centro de espectáculos con capacidad para 7,500 personas, cuyas obras iniciarían a finales de diciembre.

Entre los argumentos expuestos por los manifestantes se encuentra el impacto económico que, según indican, representa la actividad taurina. Señalan que una sola corrida genera alrededor de 800 empleos directos e indirectos, afectando a ganaderos, toreros, personal de servicios y comerciantes.

Marco Vinicius Martínez Cuervas, conocido como “El Chef” y portavoz del movimiento, afirmó que la decisión fue percibida como una imposición y no como el resultado de un proceso de consulta o análisis social amplio. “Así como respetan a otras comunidades, también nosotros pedimos respeto y la misma prioridad”, expresó.

Por su parte, el arquitecto Gilberto de Yta, quien participó en el diseño y construcción de “El Relicario” en 1988, lamentó la decisión de demoler una obra que consideró con valor cultural y simbólico. Aseguró que, independientemente del destino físico del recinto, la tauromaquia en Puebla continuará.

La comunidad anuncia que evaluará acciones legales y de incidencia pública para revertir la medida, manteniendo por ahora la manifestación pacífica como forma de expresión.