El Congreso capitalino aprobó en sesión extraordinaria una reforma que crea el delito de violencia entre pareja, el cual incluye de manera explícita las relaciones de noviazgo y cualquier vínculo sexoafectivo. La modificación, impulsada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, busca cerrar un vacío legal que dejaba sin protección jurídica a muchas mujeres jóvenes que no cohabitaban con su agresor.

La reforma, que modifica los artículos 176, 177 y 178 del Código Penal local, diferencia legalmente la violencia ejercida en una relación de pareja de la violencia familiar cometida por otros parientes, como hermanos o tíos. Esta separación permitirá generar estadísticas más precisas y diseñar políticas públicas específicas. Ambos tipos de violencia se investigarán de oficio, es decir, el Ministerio Público deberá actuar una vez que tenga conocimiento de los hechos, sin que la carga de la prueba recaiga únicamente en la víctima.

La diputada Cecilia Vadillo Obregón, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, destacó otros avances sustanciales del paquete legislativo:

  • Se establece el consentimiento como elemento central del acto sexual, reconociendo que puede retirarse en cualquier momento y que el silencio no equivale a una aceptación.
  • Se define legalmente qué constituye un acto sexual, para evitar interpretaciones discrecionales.
  • Se crea por primera vez el delito de violencia sexual digital, que sanciona el envío de contenido íntimo no solicitado, el acoso y las amenazas a través de medios electrónicos.
  • Se obliga a los jueces a revisar con mayor rigor los acuerdos de custodia y convivencia en casos de violencia, priorizando el interés superior de niñas y niños para prevenir la violencia vicaria.
  • Se establece que los agresores condenados deberán acudir a talleres de reeducación con perspectiva de género.

La legisladora subrayó que el objetivo de las reformas es visibilizar violencias históricamente silenciadas y adecuar el marco jurídico a las realidades actuales, garantizando que todos los espacios, físicos o digitales, sean seguros para las mujeres. La aprobación de este paquete se enmarca en los esfuerzos por erradicar la violencia de género en la capital del país.