Corea del Norte ha revelado significativos avances en la construcción de lo que describe como su primer submarino estratégico de propulsión nuclear, un proyecto considerado clave para la modernización de sus capacidades militares. Imágenes difundidas por la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) muestran al líder Kim Jong-un inspeccionando el casco de un gran submarino, aparentemente casi terminado, en un astillero no identificado.

Según el informe de la agencia estatal norcoreana, el submarino tendría un desplazamiento de aproximadamente 8.700 toneladas. Este proyecto forma parte de una lista de sistemas de armas avanzadas anunciada por Kim Jong-un durante una conferencia política en 2021, que también incluía misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido y armas hipersónicas.

Durante la inspección, Kim calificó los esfuerzos de Corea del Sur por adquirir su propio submarino nuclear, iniciativa respaldada por el presidente estadounidense Donald Trump, como un “acto ofensivo”. Argumentó que estos planes subrayan la necesidad de que Corea del Norte continúe modernizando y fortaleciendo su arsenal nuclear. La finalización del submarino, afirmó, representaría un cambio “que marcaría una época” en la disuasión nuclear del país.

Expertos en defensa, como Moon Keun-sik de la Universidad Hanyang en Seúl, han señalado que mostrar el casco casi completo sugiere que los componentes principales, incluido posiblemente el reactor nuclear, ya han sido instalados. Esto podría indicar que la embarcación podría estar lista para pruebas en el mar en los próximos meses.

La posesión de un submarino de propulsión nuclear, capaz de operar de manera sigilosa durante largos períodos y lanzar misiles desde una posición sumergida, supondría un avance estratégico significativo para Corea del Norte, complicando los esfuerzos de detección y disuasión por parte de sus adversarios.

Este desarrollo se produce en un contexto de crecientes tensiones en la península coreana y de un alineamiento más estrecho entre Corea del Norte y Rusia. Algunos analistas especulan que este acercamiento podría haber facilitado la transferencia de tecnología crucial para el programa de submarinos norcoreano, aunque persisten dudas sobre la capacidad autónoma del país, fuertemente sancionado, para desarrollar un reactor naval.

Las autoridades norcoreanas han desestimado los llamados de Estados Unidos y Corea del Sur para reanudar las negociaciones sobre desnuclearización, que se estancaron en 2019.