
Un equipo internacional de científicos desarrolló un parche flexible capaz de regenerar tejido cardíaco dañado tras un infarto. El dispositivo, elaborado con materiales biocompatibles, se adhiere directamente sobre la zona afectada del corazón y estimula la recuperación celular. Los primeros ensayos preclínicos mostraron resultados positivos, con una mejora significativa en la función cardíaca de los sujetos evaluados.
El avance representa un paso importante en la medicina regenerativa y abre nuevas posibilidades para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. El parche, al integrarse con el tejido del paciente, busca reducir las complicaciones postinfarto y mejorar la calidad de vida de quienes sufren daño cardíaco severo.
Los investigadores explicaron que el material del dispositivo imita la elasticidad natural del corazón, lo que permite su movimiento sin interferir con el funcionamiento del órgano. Además, puede liberar sustancias que promueven la regeneración celular y la formación de nuevos vasos sanguíneos.
Actualmente, el parche se encuentra en fase de validación y se espera que en los próximos años inicien los estudios clínicos en humanos. Los especialistas consideran que este desarrollo podría cambiar el enfoque de los tratamientos cardíacos y reducir la necesidad de procedimientos invasivos como trasplantes.
