La indignación ciudadana ha escalado tras la difusión de un video donde se observa a un león del Zoológico Parque del Pueblo, en el Estado de México, en condiciones deplorables y expulsando parásitos vivos. A pesar de las promesas de remodelación realizadas en 2024 por el alcalde Adolfo Cerqueda, los visitantes denuncian una falta de mantenimiento evidente y un deterioro crítico en la salud de los ejemplares. El caso ha puesto bajo la lupa la gestión de Rodrigo Rosas Esparza, secretario de Medio Ambiente local, a quien se le exige transparencia inmediata sobre los protocolos de desparasitación y el estado clínico de la fauna silvestre.

Expertos y activistas señalan que el origen del problema podría radicar en la alimentación con carne de caballo proveniente de rastros clandestinos, una práctica común cuando se presentan recortes presupuestales severos. La falta de trazabilidad en los insumos cárnicos no solo vulnera la vida de los grandes carnívoros, sino que representa un riesgo sanitario para el público que acude a las instalaciones. Ante la gravedad de las imágenes, se ha solicitado la intervención urgente de la PROFEPA y de su titular, Mariana Boy, para inspeccionar las condiciones de bioseguridad y determinar las responsabilidades administrativas por la aparente negligencia veterinaria.