
El precio del petróleo mexicano de exportación registró un repunte importante al cerrar este miércoles en 70.38 dólares por barril, su nivel más alto desde junio de 2025. Este incremento de 10.9 % en una sola semana se relaciona con la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, particularmente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, situación que provocó el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Ante este contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló que los precios de las gasolinas en el país se mantendrán estables gracias a los subsidios aplicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El objetivo de esta medida es evitar un impacto directo en la inflación y proteger el poder adquisitivo de los consumidores.
El aumento en el precio del crudo también representa mayores ingresos por exportaciones para Petróleos Mexicanos (Pemex), al ubicarse aproximadamente 28 % por encima de lo previsto en el presupuesto federal. No obstante, especialistas del sector energético advierten que el beneficio económico podría ser limitado debido a la disminución en los niveles de producción petrolera y al costo fiscal que implica mantener los estímulos a los combustibles para contener el precio final al público.
